Hace días trabajaba tranquilamente frente a la pantalla de la computadora, era ya bastante tarde porque la verdad las buenas ideas vienen sólo de noche y no las culpo de ser noctámbulas, el mundo de día es bastante difícil. En fin, mientras arreglaba algunas fotografías, y considerando que todo a mi alrededor estaba silencioso como un sepulcro, pude oir un ruidito extraño proveniente de alguna parte de mi cuarto, en realidad no podría definir de donde pero sonaba como el croar de una pequeña rana.
Por supuesto asumí que el sonido tal vez provenía de las bocinas, ya son bastante viejas, así que estuve en silencio otro rato para ver si podía captarlo de nuevo e identificar que efectivamente provenían de las bocinas, sin embargo no sucedió nada.
Al día siguiente me encontraba trabajando tranquilamente en el restirador cortando algunos trozos de cartón, no hace falta decir que de nuevo trabajaba de noche, y mientras colocaba una escuadra en su lugar escuché de nuevo el sonido extraño. La sorpresa se presentó al momento en que recordé que la computadora no estaba encendida y esta vez el sonido parecía provenir de mi cama, como si se tratase de una broma para volverme loca. Traté de no prestarle mucha atención para no distraerme del trabajo pero me quedé bastante inquieta con lo acontecido aquella noche.
Desde aquél día la he escuchado con tanta regularidad que hasta me he acostumbrado un poco a ella y en cuanto la escucho trato de identificar de dónde proviene, encontrándome con que unos días viene de la parte trasera del monitor, otras veces de mi cama, de debajo de ella, de mi clóset e incluso del techo así que para tranquilizar mi alma he decidido darle una conclusión al sonido aquél parecido al croar de una pequeña rana.
Así he llegado a una conclusión: en mi cuarto habita una pequeña rana invisible que se pasa la vida haciendo ruiditos por las noches para distraerme del trabajo o para volverme loca... cualquiera que sea la razón, ella está ganando.

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