lunes, septiembre 29, 2008

CuAndO nO lO mErEcES...


Hoy he comprendido que siempre seré esa romántica empedernida que cree en el amor a primera vista aunque lo niegue y que, a pesar de que parezca tonto, se enamora bastante seguido. Hoy me di cuenta que siempre va a estar presente por más que quiera enterrarlo en el jardín trasero, pues podrá estar oculto, pero sé que siempre estará ahí de cualquier manera.

Odio la idea de sentirme así de fatal cada vez que llega alguien nuevo y luego se va, me marea la sensación de vacío que me generea la duda, la incertidumbre de saber si acaso él ha llegado a sentir una pizca de todo lo que en mí ha despertado y al final me despierta la fría y cruel realidad, casi siempre con una bofetada bien puesta en el rostro, para que duela, para que no se me olvide.

Me aterra el hecho de olvidar quién soy, de venderme por el ideal barato de una vida feliz, de encontrarme con la verdad de que los hombres siempre serán hombres y yo siempre seré yo. Ése es mi verdadero problema: YO SIEMPRE SERÉ YO!!!! Cómo huir a lo que eres, aún cuando no quieres serlo; cómo evitar sentirte como te sientes, si al final eso es todo lo que posees.

Si no tengo una nueva vida es porque en verdad no la merezco. Las vidas nuevas son para las personas que dejan atrás sus debilidades por difícil que esto resulte; las vidas nuevas son para personas nuevas, no para mí, yo sólo sigo siendo yo... no más... por mucho que eso me pese el día de hoy en esta noche tan solitaria...

viernes, septiembre 26, 2008

La NoChE d LAs PreGuntaAs...


A pesar de todo, no he podido dejar de cuestionarme acerca de cada cosa que hago. Es increible cómo cualquier decisión me lleva a elaborar complicadas preguntas cuya respuesta, más que compleja, raya en lo absurdo.

He decidido avanzar, ir más allá, superar las barreras y conocer nuevos territorios, pero justo cuando estoy más decidida a hacerlo, mis experiencias del pasado me condicionan y dictaminan cómo debo vivir mi presente. "Cuidado", me dice esa voz enloquecedora que habita en mí y para nada me convierte en una desquiciada... "No sabes qué es lo que realmente quiere". Pero si yo no quiero nada, le digo y se mofa de mí, seguramente mascullará entre dientes que soy una ilusa, qué puedo hacer? "Piensa en las desventajas, acaso no te has puesto a pensar en eso que los hace tan diferentes?" dice esa voz a la que trato de ignorar. Pero qué hacer cuando yo también estoy de acuerdo, cuando determino que no me importan las diferencias?

Esa voz es cruel, a veces realista, otras veces chantajista y hasta exagerada, hay noches enteras en las que no puedo dormir con sus reproches o dudas infundadas. Introduce el miedo y la incertidumbre en mi corazón y por más que intento no puedo ya pensar en todo lo que podría salir bien, sólo repaso en mi mente todas esas preguntas que han surgido entre el momento de recostarme en la cama y el de poder conciliar el sueño.

Descubrí entonces que mi problema, literalmente, es pensar. Y así llegué a la conclusión de que no volveré a pensar más en toda la gama de posibilidades y diferentes escenarios para mi vida, la próxima vez me guiaré sólo con el instinto y dejaré que mi propia impulsividad me lleve hasta donde quiero llegar y no me atrevo. La voz tal vez continúe ahí pero tal vez, y sólo tal vez, si la ignoro llegue un momento en que ella también se fastidie de mi actitud y salga corriendo...

martes, septiembre 23, 2008

CaMinAndo BaJo La LluViA...




Aquél día esperaba que fuera sólo una tarde más, una de tantas tardes que hemos pasado juntos. Digo, la verdad es que no hemos pasado muchas pero digamos que suficientes sí.




Llegué un poco tarde, para variar, la verdad es que odio vivir tan lejos pero uno no siempre tiene lo que desea. En cuanto lo vi supe que algo estaba pasando, aún me niego a creerlo pero es que es tan obvio! Cómo ignorar algo así!! En fin, llegamos al lugar donde planeábamos comer y digo planeábamos porque nos desviamos tanto que ni siquiera pudimos hacerlo, comenzamos a caminar alrededor de la plaza. El día estaba nublado y a penas si llovía, caminábamos no muy cerca, no muy lejos uno del otro. Mi corazón estaba acelerado al mil, no podía entender cómo ese sujeto me provocaba tantas cosas, antes otros sujetos habían llamado mi atención muchas veces pero estar con él era diferente.




En nuestro andar nos cruzamos con una cafetería y con el frío que hacía, algo caliente no nos caería mal. Confieso que me gusta mirarlo cuando él está distraído en algo más (como comprar café...) me gustan sus gestos y actitudes; es serio en los momentos serios, atrevido cuando quiere conseguir algo, responsable y sin embargo aún conserva ese carácter infantil gracias al cual nos entendemos tan bien.


Caminamos hacia un pequeño parque, nos sentamos bajo la copa de un gran árbol, vimos caer la lluvia suave y ligera sobre el pavimento oscuro. Me cuesta un poco aceptar que nunca he tenido una sensación parecida en un cuadro tan perfecto como el de aquella tarde...




El gesto final fue el marco perfecto, él tomo mi mano y yo, no necesitaba más... tal vez me estoy enamorando, tal vez él ya lo sepa...




Con todo esto no pretendo llegar a una conclusión, sólo he decidido que si hemos de comenzar bien, por qué no en un cuadro tan perfecto...